Que es el trauma y 4 estrategias de recuperación

Actualizado: 26 abr


El trauma emocional y psicológico es el resultado de eventos extraordinariamente estresantes, que destrozan tu sentido de seguridad, haciéndote sentir impotente y en un mundo peligroso. El trauma psicológico puede dejarte con estados emocionales perturbadores, recuerdos y ansiedad que no logras superar. Estos estados también pueden dejarte adormecido, desconectado de ti mismo y con dificultad de confiar en otras personas.


Las experiencias traumáticas a menudo son extremas e implican una amenaza a la vida y la seguridad, pero cualquier situación que te deje abrumado y aislado puede resultar en un trauma, incluso si no implica un daño físico. No son las circunstancias objetivas las que determinan si un evento es traumático, sino la experiencia emocional subjetiva del evento. Cuanto más asustado y

indefenso te sientas, es más alta la probabilidad de que estés frente a una situación de trauma emocional.


El trauma emocional y psicológico puede ser causado por:

Eventos únicos, como un accidente, una lesión o un ataque violento, especialmente si fue inesperado o si sucedido en la infancia.

Estrés constante e implacable, como vivir en un vecindario plagado de delincuencia, luchar contra una enfermedad potencialmente mortal o experimentar eventos traumáticos que ocurren repetidamente, como intimidación, violencia doméstica o negligencia infantil.

Causas comúnmente pasadas por alto, como cirugías (especialmente en los primeros 3 años de vida), la muerte súbita de alguien cercano, la ruptura de una relación importante o una experiencia humillante o profundamente decepcionante, especialmente si alguien fue deliberadamente cruel.

En Atma Terapias yo me especializo en traumas o heridas emocionales de negligencia y abandono emocional.



El trauma infantil y el riesgo de un trauma futuro

Si bien cualquier persona puede sentir que en su vida adulta esta ocurriendo una situación traumáticas, es más probable que quede con sintomatología de trauma si ya está bajo:

  • Una gran carga de estrés.

  • Has sufrido recientemente una serie de pérdidas.

  • Has sido traumatizado antes, especialmente si el trauma anterior ocurrió en la niñez.

El trauma infantil puede resultar de cualquier cosa que interrumpa el sentido de seguridad de un niño, que incluye: Un entorno inestable o inseguro, separación de un padre, enfermedad seria, procedimientos médicos intrusivos, abusos sexual, físico o verbal, violencia doméstica o negligencia.


Experimentar un trauma en la niñez puede causar un efecto severo y duradero. Cuando el trauma infantil no se logra resolver, una sensación de miedo e impotencia se traslada a la edad adulta, preparando el escenario para un mayor trauma. Sin embargo, incluso si el trauma sucedió hace muchos años, hay pasos que se pueden tomar para superar el dolor, aprender a confiar y conectarse de nuevo con los demás y recuperar el balance emocional.


Síntomas del trauma psicológico

Todos reaccionamos al trauma de diferentes maneras, experimentando una amplia gama de situaciones físicas y reacciones emocionales. No existe una forma "correcta" o "incorrecta" de pensar, sentir o responder, así que no juzgue tus propias reacciones o las de otras personas. Tus respuestas son reacciones NORMALES a eventos ANORMALES.


Síntomas emocionales y psicológicos:

  • Conmoción, negación o incredulidad.

  • Confusión, dificultad para concentrarse.

  • Ira, irritabilidad, cambios de humor.

  • Ansiedad y miedo.

  • Culpa, vergüenza, culpa propia.

  • Apartarse de los demás.

  • Sentirse triste o desesperanzado.

  • Sentirse desconectado o congelado.


Síntomas físicos:

  • Insomnio o pesadillas.

  • Fatiga.

  • Asustarse fácilmente.

  • Dificultad para concentrarse.

  • Latido acelerado.

  • Nerviosismo y agitación.

  • Achaques.

  • Tensión muscular.


Sanación del trauma

Los síntomas del trauma suelen durar desde unos pocos días hasta unos meses, y desaparecen gradualmente a medida que la persona procesa el evento inquietante. Es esperable que ocurra que, aunque ya la persona se sienta mejor, es posible que vuelva a sentir preocupación, de vez en cuando, por recuerdos o emociones dolorosas, especialmente en respuesta a factores desencadenantes como aniversario del evento o algo que le recuerde el trauma.

Si los síntomas del trauma psicológico no se alivian, o si empeoran y no se puede seguir adelante con la vida por un período prolongado de tiempo, es posible que se esté experimentando un trastorno de estrés postraumático (TEPT). Es importante pedir ayuda a especialistas en el tema.

Mientras que el trauma emocional es una respuesta normal a un evento perturbador, se convierte en TEPT cuando el sistema nervioso se "atasca" y la persona permanece en estado de shock psicológico, incapaz de dar sentido a lo que sucedió y procesar el evento y sus emociones.



ESTRATEGIAS DE RECUPERACIÓN DEL TRAUMA


1. MOVERSE

El trauma interrumpe el equilibrio natural del cuerpo, congelándolo en un estado de hiperactividad y temor. Además de quemar adrenalina y liberar endorfinas, el ejercicio y el movimiento también ayudan a reparar el sistema nervioso.

  • Intenta hacer ejercicio durante 30 minutos.

  • Agrega un elemento de atención plena o meditación.


2. NO AISLARSE

Después de un trauma, es posible que desees alejarte de la gente, pero el aislarte solo hace que las cosas empeoren. Conectarse con los demás cara a cara te ayudará a sanar, así que haz el esfuerzo para mantener tus relaciones y evita pasar demasiado tiempo solo.

  • No tienes que hablar sobre el trauma.

  • Pide ayuda.

  • Participa en actividades sociales,

  • Vuelve a conectarte con viejos amigos.

  • Únete a un grupo de apoyo para sobrevivientes de trauma.

  • Haz Voluntariado.

  • Hacer nuevos amigos.


3. AUTORREGULA TU SISTEMA NERVIOSO

No importa lo agitado, ansioso o fuera de control que te sienta, es importante saber que puedes cambiar tu estado de la ansiedad a la calma. No solo te ayudará a aliviar la ansiedad, sino que también tendrás una mayor sensación de control.

  • Respiración consciente.

  • Información sensorial. Cada persona reacciona diferente a los sentidos, y en general hay una que nos tiende a calmar. Puede ser olores, sabores o texturas. O tal vez acariciar a un animal, o escuchar música. Experimenta con diferentes técnicas para encontrar lo que funcione mejor para ti.

  • Apoya los pies en la tierra. Toma una silla y siéntate en ella con los pies descalzos. Siente tus pies en el suelo y tu espalda contra la silla. Mira a tu alrededor y elija seis objetos que Tengan color rojo o azul en ellos. Observa cómo tu respiración se vuelve más profunda y tranquila.

  • Permítete sentir lo que siente cuando lo siente. Reconoce tus sentimientos sobre el trauma a medida que surgen y acéptalos. Acepta lo que sientes y reconoce que es parte del proceso.

  • Tonificación vocal. Por extraño que parezca, el tono vocal es una excelente manera de conectar con las sensaciones del cuerpo. Siéntate derecho y simplemente haz sonidos “mmmm”. Cambia el tono y volumen hasta que experimente una agradable vibración en tu rostro.


4. CUIDA DE TU SALUD

Un cuerpo sano puede aumentar la capacidad para afrontar el estrés del trauma.

  • Dormir lo suficiente.

  • Evita el alcohol y las drogas.

  • Consume una dieta bien balanceada.

  • Reduce el estrés.


¿CUÁNDO BUSCAR AYUDA PROFESIONAL PARA EL TRAUMA?

El recuperarse de un trauma lleva tiempo y cada persona va a su propio ritmo. Pero si han pasado meses y tus síntomas no disminuyen, es posible que necesites ayuda de profesional experto en trauma.


Busca ayuda si:

  • Tienes problemas para funcionar en casa o en el trabajo.

  • Sufres de miedo, ansiedad o depresión severa.

  • Eres incapaz de formar relaciones cercanas y satisfactorias.

  • Experimentas recuerdos, pesadillas o flashbacks aterradores.

  • Te encuentras evitando cada vez más cualquier cosa que te recuerde el trauma.

  • Te sientes emocionalmente insensible y desconectado de los demás.

  • Consumes alcohol o drogas para sentirse mejor.


Trabajar a través del trauma puede ser aterrador, doloroso y potencialmente re-traumatizante, por lo que se recomienda que lo hagas con un terapeuta especializado en trauma.


Si necesitas apoyo te recomiendo que me escribas para una hora de terapia psicológica (link)


Un abrazo grande


Clau